Cambio de pastillas de freno

Cambio de pastillas de freno en tu Renault 12

Cambiar las pastillas de los frenos es algo tan sencillo como sustituir un juego de bujías o reemplazar una correa rota, y, sin embargo, muchos automovilistas encomiendan esta tarea a los talleres, por total desconocimiento de cómo se hace. Siguiendo las instrucciones que incluimos en este trabajo, no se empleará, en dicha operación más de quince o veinte minutos, trabajando una sola persona y sin herramientas especiales de ningún tipo.
En la mayoría los conductores advierten que las pastillas han llegado al limite de su vida cuando un chirrido metálico les advierte de que, tras gastarse toda la guarnición, esta rozando metal con metal. Es bueno, verificar el estado de las pastillas cada determinado periodo de tiempo, que viene dado por el grado de dureza del material, la vida de éstas abarca de los 5.000 a los 15.000 km.
 
De entrada se procederá a calzar el coche y desmontar la rueda a la que se quieren cambiar pastillas.

Lo primero que ha de hacerse es con un alicate, retirar la chaveta de seguridad.
 

 

Como ya se han quitado las chavetas, ya está libres las clavijas. Empujando con la punta del destornillador y, en todo caso, con ligeros golpes en el mango del mismo con la otra mano, saldrá la placa con facilidad. Puede ocurrir que por el polvillo de las mismas pastillas y la grasa den la sensación de agarrotamiento, pero no es así, algunos golpes ligeros serán suficientes para iniciar el camino de salida.
 

Cuando ya este a punto de salir conviene sujetarla para que no caiga al suelo, al tiempo que se observara su forma para colocarla después en la posiciona correcta. Por si acaso conviene saber que el pequeño agujero que tiene la placa es para el la chaveta que se a quitado, guiándose por él será más fácil saber exactamente la posición.

Se hace lo mismo con la otra placa y la mordaza queda ya libre, aunque es normal que por el uso se encuentre un tanto adherida.
Ya están las pastillas totalmente al descubierto. Esas dos especies de clavijas que hay no hay que intentar quitarlas, porque no hace falta

Es frecuente que al quitar la mordaza las pastillas se suelten ellas solas, si no es así una leve presión con el destornillador será suficiente
 

 

Podría suceder que la presión del liquido de frenos comprimiera ambos lados de la pinza de modo que no dejaran hueco fácil para las nuevas pastillas. Si ocurre eso, con dos llaves se hace presión apalancando para mantener abierto el hueco para el encaje de las nuevas pastillas, conviene usar las pastillas viejas para esta operación y colocar la mordaza en la rodilla para mejor comodidad.
 
Ya se puede proceder a la inversa, recorriendo el camino anterior
Se recomiendo colocar un paco de sellador a base de silicona entre la mordaza y las pastillas, al pegarse las pastillas a la mordaza, se evita el chirrido al frenar.
El único problema es volver a colocar en su posición las placas metálicas que se habían quitado. Una, advertencia: esas dos especies de clavijas que no se habían quitado, van por debajo de la mordaza,. Mucha atención a que estén correctamente en su sitio, por que de no ser así no se podrá encajar bien la pinza en su lugar.
 

En cuanto se hayan vuelto a colocar las chavetas de seguridad que sujetan a las placas metálicas, la sustitución de las pastillas quedan terminada, recuerde que todavía las pastillas se tienen que adaptar a las irregularidades del disco, tenga precaución con las primeras frenadas